Ojos cansados por las pantallas: por qué pasa y qué hacer
Pasar el día frente al computador, el celular o la tableta no daña los ojos para siempre, pero sí los cansa. Al final de la jornada aparecen el ardor, la resequedad o la visión borrosa, y muchas veces también el dolor de cabeza.
Por qué pasa
Cuando miramos una pantalla parpadeamos mucho menos de lo normal. El parpadeo es el que reparte las lágrimas sobre el ojo: si se espacia, la superficie se reseca y empieza la molestia.
Además, la letra de una pantalla es menos nítida que la de una hoja impresa, y enfocar de cerca durante horas es un esfuerzo constante. Los reflejos, un brillo mal ajustado y una mala postura frente al computador suman al cansancio.
Señales de que tus ojos necesitan una pausa
- Ardor, picazón u ojos irritados.
- Ojos secos o, al contrario, lagrimeo.
- Visión borrosa que mejora cuando descansas.
- Dolor de cabeza, de cuello o de hombros después de trabajar en el computador.
Seis hábitos que ayudan
- Regla 20-20-20: cada 20 minutos, mira durante 20 segundos algo que esté a unos 6 metros.
- Parpadea a propósito, sobre todo cuando estés muy concentrado. Una nota pegada al monitor ayuda a recordarlo.
- Pon la pantalla más o menos a la distancia de tu brazo y un poco por debajo de los ojos, para mirar levemente hacia abajo.
- Ajusta el brillo de la pantalla a la luz del lugar y evita los reflejos de ventanas y lámparas.
- Si el ambiente es muy seco, por ejemplo con aire acondicionado, las lágrimas artificiales alivian la resequedad. Pregúntanos cuáles te convienen.
- Después de dos horas seguidas de pantalla, descansa la vista unos 15 minutos.
Cuándo pedir una cita
Si las molestias vuelven aunque descanses, si sigues viendo borroso al dejar la pantalla, o si tus ojos se ponen rojos, sensibles a la luz o te duelen, consulta. Muchas veces la causa es una fórmula que ya no corresponde o unos lentes que no sirven para la distancia del computador, y eso se aclara con un examen visual. Si pasas muchas horas frente a pantallas, lo recomendable es revisarte una vez al año.
Información general: no reemplaza una consulta. Si tienes una molestia, revísala con un profesional.